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ENTREVISTA

Yolanda Ortiz Carranco / Directora Ejecutiva del FINE

Yolanda Ortiz C. es una profesional comprometida con la inclusión de las personas con discapacidad. Dirige la FINE (Fundación para la Integración del Niño Especial), que desarrolla sus programas de capacitación en San José de Pomasqui. Estos son: prelaboral, laboral, inserción y seguimiento, así como talleres de vida autónoma e independiente. Los usuarios de estos programas son personas adultas con discapacidad.

¿Cuál es la misión de FINE?
Velar por la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual, sensorial o motriz, a través de programas que equiparen oportunidades tanto en el ámbito educativo como laboral y social.

¿Cómo se designa a una persona con capacidades diferentes?
Durante muchos años se adoptaron modelos. Uno de ellos es el modelo médico que se refería a minusvalía. Pero a la luz de la Convención de los Derechos Humanos surgió el modelo social, el cual reconoce a la deficiencia como una diversidad funcional y a la discapacidad como los factores sociales que limitan, restringen o impiden a las personas con deficiencias incluirse activamente en la sociedad.

¿Qué acciones desarrolla para lograr la inclusión?
El Centro Matriz ubicado en Pomasqui alberga a personas con multidiscapacidad, en donde constantemente se buscan alternativas para mejorar su calidad de vida e inserción laboral y social. También se asesora a instituciones educativas con el fin de proporcionarles estrategias curriculares, que ayuden a los docentes en la inclusión de los niños y jóvenes con necesidades educativas especiales .

Otro frente es el trabajo con las empresas, en los procesos de sensibilización para incluir a las personas con discapacidad en los espacios laborales.

¿Qué papel desempeñan las universidades en la formación de personal especializado en esta área?
La Fundación brinda apoyo técnico a la PUCE para la inclusión de estudiantes con necesidades educativas especiales. Este es un reto porque se trata de incluir no solo a estudiantes, sino a trabajadores con capacidades especiales según el porcentaje establecido por la Ley, que es el 4%.

En los últimos cuatro años, las personas con discapacidad se han visibilizado. ¿Qué falta por hacer?
El vicepresidente Lenín Moreno realizó una gran labor. Según Moreno: "La sociedad ecuatoriana fue beneficiada cuando pudo visibilizar a las personas con capacidades especiales, porque se emprendieron todas las estrategias por dignificarlas". Si bien fue un paso gigantesco, hay que avanzar en procesos, en todos los ámbitos y como política de Estado.

¿Y en el campo educativo?
Hay que flexibilizar los currículos. No basta eliminar las barreras arquitectónicas; hay que trabajar en una 'comunicación aumentativa', que es una estrategia para lograr que las personas puedan ejercer sus derechos. Los docentes y las personas con discapacidad deben tener las ayudas técnicas para facilitar los procesos de enseñanza y evaluación. Falta trabajar más con la sociedad, en el conocimiento de la discapacidad, a través de un voluntariado serio y preparado.

Hoja de vida

Magíster en Educación Especial e Infantil. Terapista del lenguaje y licenciada en Ciencias de la Educación, especializada en adultos.

Es Directora Ejecutiva de la Fundación para la Integración del Niño Especial (FINE), que se ubica en San José de Pomasqui.

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