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En el patio del colegio hay cuatro cámaras fijas que monitorean el movimiento de los estudiantes durante toda la jornada escolar.

Los dispositivos están ubicados también en los pasillos, escaleras y dentro de algunas aulas. Las imágenes de las 36 cámaras instaladas en este plantel privado de Guayaquil llegan a un área de monitoreo en uno de los pisos de la edificación. Es un pequeño cuarto con dos grandes pantallas plasma.

"Los padres están satisfechos porque les brinda seguridad a sus hijos. Ellos hasta quieren que todas las aulas tengan cámaras", dice la rectora. El inspector general del plantel agrega que con la vigilancia saben lo que hacen los alumnos todo el tiempo. "Los chicos no deben temer por su privacidad. No tenemos cámaras en los baños, y no le estamos haciendo seguimiento al alumno. Solamente esto ayuda a darles mayor seguridad".

El colegio decidió por su cuenta instalar el sistema de vigilancia en enero. Sus autoridades dicen confiar que con ello evitarán que sus alumnos se expongan a la droga.

La prevención no es igual en todos los colegios. A cuatro cuadras de ese centro, los padres de familia de un colegio fiscal denuncian que pese al patrullaje de la Policía, la presencia de vendedores de droga en los exteriores es recurrente. "Los chicos están expuestos cuando salen", dice un padre de familia, quien espera dentro de un taxi. "Prefiero recogerlo a la salida a que regrese solo o se quede por allí".

En octubre del 2012, una estudiante de 13 años falleció en su hogar, luego de regresar de su colegio.

Las investigaciones determinaron que sufrió un paro cardiorrespiratorio, por la ingesta de alguna droga. Dos semanas después, el Ministerio de Educación dio un plazo de 48 horas a los directivos de los planteles de Guayaquil para que presentaran planes de prevención del uso de drogas.

El lunes pasado, el Ministerio de Educación expidió el Acuerdo Ministerial 208-13, con el que declaró al sistema educativo libre de tabaco, alcohol y cualquier tipo de sustancias psicotrópicas.

Este acuerdo ministerial vio la luz después de que fuera publicada la resolución del Consep.

Esta última estableció una tabla de las cantidades máximas admisibles para la tenencia de drogas para consumo personal.

Los programas y planes para prevenir el consumo de drogas son varios, pero se desconocen sus resultados. En mayo pasado, por ejemplo, los rectores de un grupo de planteles de Guayas acodaron con la Policía que los estudiantes que se encontraren fuera del colegio, en hora de clases, serían devueltos a sus padres o al plantel.

Esto, luego de firmar un acta de compromiso. Otro acuerdo autorizó a la Policía la revisión de las mochilas de los alumnos, con la presencia de delegados de la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía.

Carlos Miranda, miembro del Comité de Derechos Humanos de Guayaquil, advierte que las estrategias para prevenir el consumo de drogas entre los alumnos deben respetar su integridad. "Si, por ejemplo, el adolescente no autoriza que revisen su mochila, no se lo debería hacer".

Según datos de la Dirección Nacional de la Policía Especializada en Niños y Adolescentes (Dinapen), en Guayas fueron aislados 49 menores por posesión de estupefacientes en el 2011, y otros 81, hasta octubre del 2012.

Los controles también están dirigidos a los exteriores de los planteles. Esa tarea está a cargo de la Policía Antinarcóticos. En el 2012, la dependencia ejecutó en Guayas 650 tareas en contra del denominado microtráfico de estupefacientes. De ellos, 50 se dirigieron a los exteriores y áreas de influencia de centros educativos.

La Dinapen maneja el programa Escuela Segura, con el que se da capacitación semanal a los docentes, alumnos y padres de familia sobre prevención. "Son charlas motivacionales, sobre el uso indebido de drogas, y cómo el alumno puede protegerse", menciona Luis Herrera, jefe de Dinapen-Guayas.

El plan Escuela Segura capacitó a 44 260 personas, entre estudiantes, padres y docentes, en el 2012; y a 11 269 más, hasta mayo del 2013. Herrera cree que propuestas como el uso de cámaras de vigilancia o el uso de mochilas transparentes son una ayuda para el control que hace la Policía. "Los videos ayudarían en algún momento a la Fiscalía para determinar algún tipo de participación en un hecho ilegal en el plantel; a nosotros, para determinar la participación de quien provea la droga".

El artículo 53 del Reglamento de la Ley Orgánica de Educación señala que es potestad del Consejo Ejecutivo de cada plantel "diseñar e implementar estrategias para la protección integral de los estudiantes". La rectora del plantel donde se monitorea con cámaras a los alumnos asegura que es para protección de los propios estudiantes. A una cuadra de ese centro de estudios se levantó hace poco una nueva Unidad de Policía Comunitaria para controlar la situación que se presente en la zona.

Los hechos

Hace una semana, dos profesores de un centro educativo fiscal del norte de Guayaquil denunciaron en la Fiscalía haber sido drogados, presumiblemente dentro del establecimiento. Coincidieron en haber sentido repentinos signos de mareo y náuseas en horas de clases.

En junio pasado, los padres  de familia de una escuela fiscal denunciaron a las autoridades del plantel de supuestamente haber ocultado la presencia de sobres de droga en el techo de un aula. La Policía vigila.


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