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La mujer que tomó los USD 1 030 desapareció en segundos. Ocurrió ayer a las 11:00. A esa hora, la clienta de un banco que opera en el norte de Quito cobraba un cheque y una supuesta empleada pidió que le entregara todos los billetes para comprobar si eran verdaderos.

La llevó a una oficina de la entidad financiera, pidió que la esperara, pero no volvió más. Lo único que los guardias dijeron a la clienta, de 55 años, es que no conocía a la presunta funcionaria.

Los policías llegaron al lugar en 20 minutos, pero ellos reconocen que los robos a las personas de la tercera edad son frecuentes. Y la forma más común es el engaño.

A Gloria B, de 78 años, también le robaron cuando asistía a un banco. Mientras hacía fila para depositar USD 300, dos mujeres se le acercaron y se pusieron detrás de ella. Mientras llegaba el turno, las dos sospechosas dijeron a Gloria B. que se acercaba una crisis financiera, como la de 1 999. Y que si no retiraba el dinero podía perderlo. La convencieron y la abuelita sacó USD 1 500. Cuando estuvo afuera de la entidad, las mujeres le quitaron la funda donde había guardado la plata y corrieron.

Los investigadores dicen que el denominado "cuenteo" es común en estos casos. Es decir, los desconocidos crean historias para engañar a las personas de la tercera edad y quitarles sus pertenecías sin violencia. Eso es lo que precisamente ocurrió con el caso de ayer.

La mujer, que llegó con su nieto a cobrar el cheque, no sabía qué hacer. Solo preguntaba a las empleadas qué ocurrió con su dinero.

Un informe que el año pasado levantó el Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana (OMSC) reporta que en el 2012 815 adultos mayores presentaron sus denuncias por robo en Quito. Esa cifra fue menor al 2011: 305.

Según la investigación, la mayor cantidad de atracos a ese grupo vulnerable ocurrió en las calles.

Hasta marzo de este año se han denunciado 73 hechos en la vía.

Otros lugares frecuentes de ataque a las víctimas son los domicilios. Según los investigadores, cuando los adultos mayores se quedan solos, los desconocidos se hacen pasar por comerciantes que ofrecen servicios de salud o medicinas, entran a las casas y roban.

En el Manual de Autoprotección y Seguridad Ciudadana de la Fiscalía General se advierte a las personas de la tercera edad sobre la existencia de falsos inspectores de servicios públicos, encuestadores, vendedores y visitadores.

Este informe indica que no deberían permitirles el acceso a su viviendas, menos si están solos.

También se señala que si poseen objetos de valor como joyas podría ser una buena alternativa optar por una caja de seguridad.

Según el INEC, en el país hay 1 229 089 adultos mayores. De ese número, el 11% vive solo.

Manuel C. vive con su esposa, pero igual le robaron. Ocurrió hace un mes en el sur de Quito.

Dos hombres, que dijeron "no ver bien" se acercaron a su negocio de arreglo de electrodomésticos y le pidieron que revisara un boleto de lotería. La serie aparentemente coincidía con el que aparecía en un diario y con eso supuestamente se ganaba USD 100 000. Pero para cobrar debía depositar USD 2 000 en la cuenta de uno de ellos.

Inicialmente pagó, en efectivo, USD 4 00 y los 1 600 restantes cubrió con joyas de su esposa.

Los sospechosos le dijeron que regresarían con el premio, pero eso no sucedió. Esperó dos horas y solo allí llamó a los policías. Pero hasta el momento no hay resultados de la investigación. La abuelita que ayer cambió el cheque y perdió USD 1 030 detalló todo a los uniformados, pero lo único que le dijeron es que debía esperar.

Sin embargo, testigos del lugar dijeron que tienen identificado al menos a dos mujeres que sorprenden a los clientes de ese banco. El personal que allí trabaja no tenía explicación, aunque se pidió que se revisara las cámaras de seguridad. Pero los uniformados le pidieron que primero presentara la denuncia y se fue a la PJ con su nieto.

Haga clic aquí para ver la infografía.

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Cómo evitar los robos

No conversar con extraños en bancos o cajeros. Si no puede leer con claridad o distinguir bien un billete, es mejor no consultar con desconocidos.

Los policías piden a los adultos mayores que no cobren dinero mientras están solos.

Además, que refuercen las medidas de seguridad de las puertas y ventanas de la casa, que el personal de servicio sea verificado por los familiares.

Nunca revele datos personales, nadie tiene que saber cuál es su situación económica, si vive solo o acompañado.

Si va a retirar dinero de los bancos es mejor pedir a los policías que lo acompañen. Este servicio no tiene costo y puede solicitar en cualquier Unidad de Policía Comunitaria (UPC).

Los investigadores piden que no guarden el dinero en los sitios tradicionales, como los colchones (en casa) o en las partes íntimas (cuando salgan a la calle).


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