Tiempo de lectura: 6' 8'' No. de palabras: 1017

La colocación de señalización vertical y horizontal en los alrededores de los centros educativos del Distrito Metropolitano se realiza en estas semanas. Sin embargo, en algunas escuelas y colegios, especialmente de la zona suroriental y sur, esta tarea está pendiente.

Esta tarea, está previsto, se extenderá hasta el 31 de agosto. En planteles del sur y centro de la capital ya se ha colocado la señalética, la cual consiste en pintar los pasos cebras en los ingresos y salidas de los establecimientos con pintura acrílica. Además se dibujaron líneas canalizadoras de peatones, división de carriles, flechas de direccionamiento y reductores de velocidad. Son 341 establecimientos educativos en los cuales se ejecuta la señalización.

En el colegio Paulo XVI, en el sector de La Magdalena, la señalización fue colocada hace un mes. Andrés Cueva, padre de familia, dijo que le parece buena idea que se coloquen letreros y controladores de tránsito para la seguridad de los estudiantes. "Al ingreso o salida de clases, muchos niños salen a las calles pero los conductores no respetan", agregó.

En el colegio Pérez Pallares, en el sector de Chimbacalle, además de la señales de tránsito existen dos rompevelocidades. Mariano Arboleda, padre de familia, comentó que esa solución vial se colocó en el sitio hace aproximadamente cinco años. "Fue la mejor alternativa porque los carros circulaban a velocidades no permitidas. Hubo un par de accidentes", manifestó.

Pero no solo los alumnos son víctimas de atropellos al salir de clases. Un par de muletas y una cicatriz en la pantorrilla recuerdan el accidente que tuvo, el año lectivo pasado, Luis Navarrete, profesor de la Escuela República de Chile. Fue atropellado cuando salía.

El plantel está ubicado en la intersección de las calles Cumandá y Rocafuerte, en el sector de San Roque. Allí, el cruce fue pintado el año anterior. Pero, como lo comprobó el docente, los vehículos circulan rápidamente.

Juana Arteaga, directora de la institución, comenta que el maestro no ha sido el único en ser atropellado. Aunque, afortunadamente, no ha habido otras muertes.

A la escuela asisten 530 estudiantes y desde este año se fusionará con el Colegio Darío Guevara, que funciona en las mismas instalaciones, para convertirse en unidad educativa. Son entre 1 300 y 1 400 estudiantes. El paso peatonal en la puerta principal del plantel y un letrero de Cruce son la señalética principal con la que cuenta la institución.

Sin embargo, la Directora asegura que al ser una calle estrecha y de doble vía, el riesgo aumenta, por lo que solicitaron al Municipio un semáforo peatonal. Hasta tanto, los profesores conformaron una brigada de seguridad para ayudar a los estudiantes a cruzar la vía.

Unas cuadras hacia el este, en la Rocafuerte y Bolívar, en el Jardín Ana Paredes de Alfaro, que también se convertirá en unidad educativa, no hay señalización. Este plantel no fue parte de los 354 establecimientos que, según el Municipio, fueron señalizados en la ciudad, como parte del plan Seguros a clases. María Moreno, docente, contó que el año anterior asistieron 195 niños. Según señala, han solicitado la señalización, pero esta aún no llega. El ciclo pasado, los padres de familia se turnaban, en orden de lista, para en el ingreso y la salida de los pequeños.

En la Unidad Educativa Municipal Sucre, en la calle del mismo nombre y Montúfar, se puede observar cuatro pasos peatonales que, por lo opaco de la pintura, se puede notar que no fueron pintados recientemente.

A la par, en el cruce de la Montúfar, hay un letrero verde fluorescente, con el mensaje: Precaución. En la zona también hay tres semáforos y una cuadra hacia el sur, otra señal de Precaución. Cristhian M., estudiante de primer año de bachillerato del plantel, comentó que en la zona los alumnos no tienen inconveniente para cruzar las calzadas.

La unidad educativa funciona en dos jornadas: matutina y vespertina Pero, en el sector de Santo Domingo, en el Colegio Dominicano San Fernando, calle Flores, no se observa ninguna señal que facilite el cruce de los estudiantes.

Rogelio Túqueres, dueño de un almacén frente al colegio, relató que, pese a que la calle es estrecha, cuando los alumnos salen o ingresan deben esquivar a los vehículos. La opción para los chicos es avanzar una cuadra, hasta el paso cebra.

Carlos Páez, secretario de Movilidad del Municipio, indicó que además de la señalización en las escuelas se ha preparado un operativo para el regreso a clases.

En este participarán 414 agentes municipales, quienes estarán replegados en 341 planteles educativos que fueron escogidos por el Cabildo. Para la seguridad vial también se ha destinado la colaboración de 1 103 policías nacionales, 130 vehículos y 105 motos.

Además, personal de la Policía Nacional y Antinarcóticos hará trabajos de inteligencia. El uso adecuado del espacio público lo controlarán 408 policías metropolitanos, 22 camionetas y 60 vallas. Está previsto reactivar 150 brigadas estudiantiles, conformadas por padres, maestros y alumnos de los años superiores.

Esto permitirá dar seguridad vial a los estudiantes en los alrededores de los establecimientos, especialmente en los primeros días.

Señales

Esta es una de las señales colocadas en las intersecciones que hay en los planteles.

Pasos cebras que indican por dónde deben caminar los peatones y los carros parar.

Con esta señal se explica a los conductores que está ingresando a una zona escolar.

La velocidad máxima a la que se puede transitar en la zona escolar es de 30 kilómetros por hora.

Los rompevelocidades son colocados en las inmediaciones de los colegios.

Se controlará que no se estacionen en calles cercanas a los planteles para evitar congestión.

650 000 estudiantes iniciarán clases la próxima semana. En el Distrito funcionan 2 000 planteles educativos.

Califique
2
( votos)