Tiempo de lectura: 5' 55'' No. de palabras: 943

Julia Arias prefiere tomar un carro de Transportes Ecuador en la oficina de la cooperativa, ubicada en la Juan León Mera y Robles, en el norte, antes que acudir a la terminal terrestre de Quitumbe, en el sur. La mujer, que viaja a Guayaquil comenta que usa este espacio por dos razones: ubicación (cercanía) y economía (transporte).

Ella dice que para llegar a la terminal del sur, un taxi le cobra USD 10 desde la av. América y San Gabriel. Mientras que para llegar a la miniterminal paga solo USD 2.

Esta oficina, al igual que otras cinco de cooperativas de transporte interprovincial, sigue funcionando en el hipercentro del Distrito, a pesar de que con el inicio de operaciones de las terminales de Quitumbe y Carcelén, en el 2009, se tenía previsto que desaparecieran.

Sobre las razones para que todavía no hayan cerrado, los conductores responden con una pregunta: ¿pregúntele a los usuarios? Luis Delgado, de la Cooperativa Santa, ubicada en las calles Larrea y Portoviejo, dice que los pasajeros usan esta infraestructura porque les queda más cerca en lugar de ir a la terminal de Quitumbe.

La mayoría de sus clientes son estudiantes universitarios, quienes el viernes regresan a Ambato. Las frecuencias que salen a las 11:30, 16:00 y 21:00 parten copadas. En días ordinarios, viajan entre 10 y 14 personas. Pero, cuando alguien está de urgencia acuden a la terminal de Quitumbe. Desde allí, los buses salen cada cinco minutos.

En Transportes Occidental, ubicado en la calle 18 de Septiembre y Juan Larrea, la situación es la misma. Francisco Vélez, secretario de la cooperativa, comenta que a diario tienen aproximadamente 500 usuarios. La mayoría de pasajeros llega desde provincias a realizar gestiones en la zona comercial y bancaria. Arriban en las primeras horas de la mañana y se retiran pasadas las 22:00.

Vélez manifiesta que para este tipo de clientes es beneficioso que allí funcione la miniterminal porque le facilita trasladarse en la zona para realizar las gestiones.

El funcionario confiesa que personal del Municipio ha llegado al sitio a tratar de clausurar las oficinas, pero cuentan con un permiso de la Agencia Nacional de Tránsito. Vélez menciona que han tratado de renovar los permisos con el Municipio pero no ha sido posible.

Julio Matamoros, ingeniero civil, viaja desde Salinas hasta Quito para firmar o cobrar por una obra adjudicada. Todo el trámite le lleva cerca de seis horas. Por ello, llega en la mañana hasta Trans Esmeraldas (Santa María y 9 de Octubre) y desayuna en uno de los restaurantes de la zona. Luego se dirige hasta el Ministerio de Agricultura para firmar documentos y corregir si hubo algún dato erróneo.

A las 16:00 está desocupado. Destina dos horas para recorrer parques o centros comerciales y las 21:00, hora en que sale un bus directo hacia la península de Santa Elena, regresa a su ciudad. Él dice que le conviene que la miniterminal opere en este sitio. Le resulta cercano y más económico.

En Transportes Ecuador, uno de los trabajadores indica que la cooperativa tiene permiso de funcionamiento de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT). Las oficinas funcionan en el sector desde 1995 y hace tres años se habilitaron parqueaderos en la parte posterior, para no ocasionar congestión en la zona. El abogado de la empresa dijo que al año viajan unas 600 000 personas desde la sucursal de la Juan León Mera. Desde allí parten unidades cada una hora.

Según la Ordenanza municipal 054, las cooperativas de transporte no pueden despachar buses interprovinciales desde el centro de la urbe. Lo deben hacer desde las terminales de Quitumbe y Carcelén.

Pero en julio del 2009, los buses de las cooperativas Ecuador, Panamericana, Occidental, Reina del Camino, Flota Imbabura y Trans Esmeraldas no fueron reubicados en esas terminales.

Los dirigentes de estas cooperativas señalaron en una entrevista anterior que ellos no forman parte del convenio que firmó la anterior administración municipal con las cooperativas de transporte que operan en el llamado hipercentro.

Walter Enríquez, director de la Agencia Metropolitana de Transporte, dijo que cuando fue supervisor de la Agencia de Control se realizaron varios operativos y que se cerraron tres miniterminales que funcionaban en la zona central de la capital. Pero que las otras compañías tenían permiso de la Agencia Nacional de Tránsito.

Sobre las habilitaciones de funcionamiento de las seis miniterminales y su estado actual, en la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) no supieron dar una respuesta y dijeron que no conocían las condiciones en las que se encontraba el permiso de las operadoras de transporte interprovincial.

Para el concejal Eddy Sánchez, miembro de la Comisión de Movilidad del Concejo Metropolitano, el tema es de carácter administrativo y es bajo ese parámetro en que debe solucionarse.

Por su lado, Enríquez desconoce el estado actual de las cooperativas y el permiso de operaciones en el hipercentro capitalino. Mientras tanto, Arias mantiene que seguirá viajando desde el centro de la ciudad porque es más conveniente.

Las rutas

Desde las miniterminales sale aproximadamente un millón de personas al año.

Los viajes son a distintos puntos del país se desarrollan desde las miniterminales. En Trans Esmeraldas se promociona un viaje hasta Perú.

El costo de los pasajes interprovinciales no varía si se toma el transporte en las oficinas del centro o acuden a las terminales terrestres de Carcelén o Quitumbe.

Los horarios de salida en las miniterminales son, en la mayoría de casos, en el lapso de una hora.

Califique
2
( votos)