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Rafael Correa quiere posesionar dentro y fuera del país la idea de que la condena a diario El Universo no es un ataque a la prensa y a la libertad de expresión, sino una “revolución” en América Latina.

Tras conocerse la ratificación de la sentencia al matutino, su Gobierno desplegó una ofensiva mediática y diplomática encaminada a defender ese proceso judicial, duramente cuestionado por la comunidad internacional.

El propio Correa lideró esta estrategia oficial. Lo hizo en tres espacios con diferentes audiencias, en menos de 24 horas desde que se ratificase la condena al diario.

El primero de esos escenarios fue en la propia Corte Nacional de Justicia, durante una rueda de prensa cubierta por periodistas nacionales y extranjeros, en la madrugada de ayer.

Allí ensayó por primera vez su novel teoría de que el fallo contra El Universo se constituye en una “revolución” para América Latina y que, supuestamente, ayuda en su crecimiento. “Es un paso para perderle el miedo a la prensa. No conozco un presidente que no se me queje de la prensa. Es fundamental para el desarrollo, estas son las revoluciones que necesita nuestra América”.

Pero Correa no se conformó con calificar de “revolucionario” el fallo judicial que condena a tres años de prisión a los directivos de El Universo y al pago de USD 40 millones al Presidente. También se animó a decir que planteará el tema en foros regionales como la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) y la Unión de Naciones Sudamericanas.

Esta no sería la primera vez que Correa decide ventilar sus problemas relacionados con la prensa en la región. Ya lo hizo a finales del año anterior durante la instalación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), cuando cuestionó a los mecanismos de la OEA que defienden la libre expresión. Entre ellos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que conoce el caso El Universo.

Las ofensivas contra medios y periodistas, así como los ataques a la CIDH, tuvieron secuelas a todo nivel. Especialmente se reflejaron en las duras críticas que enfilaron en contra de Rafael Correa prestigiosos medios estadounidenses como The New York Times, The Washington Post y Los Angeles Times, así como otros medios de toda la región, las últimas semanas.

Ayer, pasadas las 10:00, el Régimen continuó con su obsesiva estrategia de vender al mundo su teoría de que los juicios a la prensa -que supuestamente injuria- ayudan a mejorar los sistemas democráticos.

Esta vez, el escenario fue un encuentro de dos horas con los representantes de la prensa extranjera, en un hotel de Quito.

La novedad allí fue que Correa no solo llegó acompañado de funcionarios del Gobierno. También llevó a ese compromiso oficial a sus abogados Gutemberg y Alembert Vera, que litigaron en el proceso en el cual Correa se presentó como “ciudadano”, pero no dudó en mostrar todo el aparataje oficial, incluidos sus subalternos.

“(El fallo) nos da una verdadera libertad de expresión, una verdadera democracia y acabar con uno de los peores males que tiene nuestra América que es el abuso de la prensa (...)”.

Aunque luego de cuestionar a los dueños del rotativo guayaquileño, deslizó la posibilidad de perdonarles el pago de la millonaria indemnización y la pena de tres años de prisión.

Según reiteró el Presidente, se tomará un tiempo -que no precisó- para meditar con su círculo cercano y político un eventual “indulto” a los dueños de El Universo. “Tenemos que ver lo que es mejor para el proyecto político”.

Ya al mediodía, la ofensiva gubernamental se dirigió estrictamente al campo diplomático. El escenario fue el Palacio de Carondelet, donde se condecoró al embajador boliviano, Juan Zárate, quien terminó su misión diplomática en Quito.

A la ceremonia oficial asistieron los representantes del cuerpo diplomático acreditado en el país, quienes informan a sus gobiernos de origen de todas las novedades que se registran en el país, como el juicio a El Universo. Tampoco desaprovechó la oportunidad para justificar sus acciones judiciales.

Mientras leía su discurso sobre las relaciones bilaterales en Ecuador y Bolivia, dijo que ambos países han enfrentado a los mismos enemigos y poderes fácticos, entre los cuales identificó a la prensa. Antes de esa ceremonia oficial, uno de los embajadores que asistió le comentó de forma informal a este Diario que nunca había visto una arremetida similar del poder en contra de la prensa.

Medios estatales reproducen discurso oficial

El Ciudadano. El periódico oficial del Gobierno dedicó ayer sus noticias estelares a reproducir noticias y entrevistas en las que justifican las acciones contra El Universo. Tres de sus cinco noticias estelares reprodujeron la versión del Presidente.

Agencia Andes. La agencia pública de noticias también subrayó la versión del Gobierno frente a los juicios. Una de sus informaciones estelares está dedicada a reproducir las palabras de Correa, de que los dueños de El Universo no son “perseguidos”.

Correa dice que lo quieren “desestabilizar”. En el encuentro con la prensa extranjera denunció un supuesto plan de la oposición para desestabilizar a su régimen. Específicamente se refirió a la marcha de la izquierda, el próximo
8 de marzo.

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