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¡Qué frío que hace! Es una de las expresiones más escuchadas en el día a día en Guayaquil, al menos en las últimas cuatro semanas.

Tras el término del invierno, la llegada del verano porteño trajo consigo un cambio en el clima que, si bien puede parecer normal en esta época del año, para algunos porteños se presenta fría.

Según las estadísticas del Inamhi, en Guayaquil la temperatura mínima desde mediados de junio ha bordeado entre los 20 a 21 grados, cuando lo normal es que oscile los 22 grados.

Pero la mejor forma en la que se puede medir la situación climática del Puerto Principal se puede encontrar en las calles. No necesariamente con un termómetro sino en la forma de vestirse de la gente.

La vestimenta, conformada por sacos, buzos, bufandas y chaquetas de todo tipo, es parte del 'look' de los guayaquileños en estos días. Estos atuendos se integran al paisaje de Guayaquil en la mañana, en la tarde y sobre todo en las noches. Al final del día predominan el frío y los fuertes vientos.

En la plaza San Francisco, en la intersección de la calle Vélez y Chile, los negocios de comerciantes otavaleños reciben a muchas personas. En los ocho locales, en cuatro módulos, se exhiben abrigos y otras prendas para el frío. "Este ha sido el año en el que más frío he sentido en Guayaquil", cuenta Fabiola Arias mientras atiende a un cliente.

Arias instaló su negocio hace una década, y así como sus compañeros comerciantes, se caracteriza por vender ropa para el frío, sobre todo las elaboradas en lana. Ofrece prendas desde los USD 3 (gorros para niños) hasta USD 18 (el precio de un abrigo, hay en varios colores). "Si bien hace más frío, el negocio no está tan bueno. Mucha gente se queda solo en preguntar".

A pocos metros, Milton Morales muestra una bufanda a un cliente. "Cuesta USD 5, último precio, no hay rebaja", manifiesta.

Morales lleva cinco años ofreciendo sus productos en el centro de Guayaquil. Una parte de las prendas de vestir que ofrece la compra y la otra la producen sus propios familiares, que viven en Otavalo. "Tenemos unos 20 modelos de sacos y abrigos, ya que a la gente le gusta siempre ver cosas nuevas. Más se vende la ropa de adultos que de niños".

Su esposa, Sisa Cuchimuel, con quien se casó hace un año, muestra una licra de lana (que cuesta USD 8) a una joven. La prenda, explica, es uno de los nuevos productos. "Muchos solo preguntan".

Los compradores que más acuden a estos sitios son los habitantes de la ciudad. Los turistas, sobre todo extranjeros, visitan más el Mercado Artesanal del Norte. En ese lugar los precios tienen un incremento por esa razón. "El extranjero paga sin mucho regateo, no como el ecuatoriano", dice el comerciante Alberto Gualinga.

Las jeans, chompas y buzos deportivos también son parte de la actual moda guayaquileña.

Estas últimas prendas tienen mayor salida en la Bahía y negocios aledaños al Mercado Central.

Mientras permanece con sus brazos cruzados, Luis Alvarado se queja del frío que dice sentir a las 18:30, en la esquina del Malecón y av. 9 de Octubre. "De noche y ­en la madrugada la temperatura baja mucho más".

Según Carlos Naranjo, técnico en Guayaquil del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), el cambio de clima en el Litoral comenzó a sentirse a mediados de junio pasado. "Desde esa época comenzó la corriente fría de Humboldt, y ya está influyendo en el perfil costanero centro sur del país. Y a nivel atmosférico, una masa de aire frío y seco está ingresando desde el océano Pacífico hacia la Costa, especialmente en Santa Elena, parte de Manabí, Los Ríos, Guayas y El Oro. Eso contribuye a que la temperatura del aire disminuya un par de grados".Naranjo agrega además que la sensación térmica de frío en el ambiente se debe a que "como han predominado cielos nublados y no ha habido penetración de rayos solares, no hay calentamiento".

Las piletas públicas de la urbe ahora solo son parte del marco para alguna foto de los turistas. Hasta hace un par de meses sus aguas servían para refrescar a los caminantes por las altas temperaturas de la época invernal.

Naranjo no califica esta época de fría sino de "un poquito menos cálida", y la compara con la que se sintió en junio del 2009. En ese año las condiciones climáticas similares se sintieron con intensidad. "Fue unas décimas de grado más fría que este junio pasado".

Según el Inamhi, esta tendencia va a continuar salvo ciertos días puntuales en que la temperatura mínima estará décimas por debajo de los 20 grados, especialmente en agosto y septiembre.

Mientras tanto, los sacos y abrigos seguirán siendo parte de los atuendos de los guayaquileños.

  • Clima variable

La temperatura mínima absoluta de Guayaquil este año estuvo en 19,5 grados, el 24 de junio.

En este mes la temperatura mínima bordea los 20 y 21 grados.

Las temperaturas  máximas registardas han sido entre los 27 y 29 grados, cuando lo normal está entre los 29 y 30 grados.

Aunque no hay cifras oficiales, los hospitales reciben muchos pacientes, especialmente niños.

Las gripes y fiebres, acompañadas con tos seca, secreción nasal, dolores de garganta y musculares, son los síntomas más frecuentes.

Las farmacias solo venden medicamentos ­antigripales, previa presentación de una receta.

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