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Menos de la mitad de los 33 mineros de Atacama recordaron este lunes el tercer aniversario del derrumbe que los sepultó por 69 días, con el dolor de que la investigación judicial de cerró sin acusados.

A la ceremonia religiosa realizada en el Santuario de la Virgen de La Candelaria, en Copiapó (800 km al norte de Santiago), asistieron sólo 11 de los 33 mineros que protagonizaron esta historia de supervivencia que impactó al mundo.

Al final del oficio, quienes asistieron mostraron su indignación por el reciente cierre de la investigación penal sin que se hayan sindicado responsables del derrumbe al interior de la mina San José.

"Estoy demasiado sentido, igual que todos. Esto fue como una burla, como que aquí no pasó nada. ¿Qué cosa querían? ¿Muertos?", comentó José Ojeda, el minero quien confeccionó el mensaje de vida que emergió por un pequeño orificio después de los primeros 17 días en que no se tuvo noticias de ellos.

"Estamos bien en el refugio los 33", decía aquel mensaje que fue entonces exhibido a todo el mundo por el presidente Sebastián Piñera.

"Estamos decepcionados, hicieron tantas cosas para sacarnos y ahora nos han echado a la basura, pero vamos a agotar todas las circunstancias para apelar", dijo por su parte a la AFP Mario Sepúlveda, el más histriónico de los 33 mineros de Atacama.

El fiscal regional de Atacama, Héctor Mella, comunicó el jueves pasado que decidió cerrar el caso sin acusados, porque "no había convicción para formular una acusación".

Los dueños de la mina San José, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, eran los principales inculpados en el proceso judicial. En octubre de 2011, los empresarios llegaron a un acuerdo judicial con el Estado para pagar 5 de los 22 millones que costó la operación de rescate de los mineros.

El yacimiento, del cual se extraía oro y cobre, será vendido próximamente, y tras hacérsele algunas modificaciones, es posible que vuelva a operar, según informó el domingo el diario El Mercurio.

"Queda mucho todavía que hacer", afirmó de su lado Luis Urzúa, el anciano líder de los mineros que hoy actúa como vocero del grupo y ahora analiza apelar la resolución judicial.

En paralelo a la demanda penal, los mineros plantearon una demanda civil por negligencia en contra del Estado chileno, por permitir el funcionamiento de una mina que, a su juicio, debía estar clausurada al no contar con los elementos de seguridad necesarios.

En esa demanda exigen una indemnización de USD 500 000 para cada uno.

Sin dinero y con trastornos psicológicos

A tres años del accidente, los mineros afirman que la mayoría aún tiene secuelas psicológicas y ninguno tiene una buena situación económica, contrario a lo que se podría pensar tras la lluvia de ofertas que tuvieron tras su espectacular rescate.

"Los daños psicológicos siguen igual. Me siento igual como antes y, quizás, en este día tan especial, con un poquito de pena", sostuvo Jimmy Sánchez, el más joven de los mineros.

"¡Somos los únicos famosos en el mundo que estamos más pobres que nadie!", se quejó por su parte Sepúlveda.

El Estado otorgó pensiones a los del grupo más edad o con problemas de salud. Otros han vuelto a trabajar en la minería.

El grupo espera que su historia sea plasmada en una película que prepara un estudio de Hollywood, protagonizada por Jennifer López y Antonio Banderas, pero hasta ahora, los mineros sólo han recibido una pequeña parte de los derechos de autor.

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