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Se la conoce como la edad del burro y comprende ese complicado período entre la adolescencia y la juventud; una época en la cual, explica la decoradora Carolina Andrade, los jóvenes (hombres y mujeres) están buscando su identidad. Es así que son individualistas, personalistas y reservados en lo que tiene relación con su privacidad.

Por esa razón quieren poseer un 'refugio' que sea completamente suyo y que refleje todo lo que le es importante. Entonces, dice Andrade, no queda de otra que diseñarles una alcoba a su medida.

Para lograr que esa tarea sea eficiente, explica el diseñador Rodney Verdezoto, antes de cualquier esbozo decorativo se debe dialogar con ellos, para conocer sus gustos, preferencias y aficiones. Cada joven debe ser partícipe directo de la decoración de su dormitorio.

Así que, en la medida de lo posible, se les enseña catálogos. Y se les aconseja en temas técnicos, que incluyan gamas de colores, mobiliario adecuado, tendencias en cuanto a accesorios, modas, muebles.

Este es el caso, por ejemplo, de los vinilos decorativos, que ganan cada día más espacio en las alcobas juveniles, explica María del Carmen Lasso, de Guayaba Deco.

Los colores son la base más importante para que el dormitorio juvenil sea todo un éxito, sugiere Soledad Rosero Frisch, también de Guayaba Deco. A los jóvenes les gustan los colores fuertes, vitales e intensos; y estos son ideales para un interior moderno, así que hay que usarlos sin miedo. No obstante, explica Andrade, se deben buscar combinaciones que vayan con su personalidad y género. Y de las texturas de los materiales. "Yo echo mano a menudo de las alfombras cuando decoro cuartos de chicas. Los amarillos, rosas se fusionan muy bien en estas alcobas".

Los muebles y accesorios deben ser de corte actual, explica Rosero. Las líneas rectas, minimalistas, son una opción que ayuda, pues ahorran espacio y propician amplitud.

En cuestión de muebles, la cosa no varía mucho, explica Diego Pérez, de DPC Design. Los futones (camas tipo japonés que se transforman en sofás) son una alternativa funcional y colorida que prefieren muchos chicos. Modulares multifunción, también.

Camas bajas, pufs, sillones o modulares dan variedad y coquetería a los dormitorios juveniles. Para las chicas, los cojines son casi obligatorios; para los 'chamos', los pósteres de sus deportistas favoritos; aunque muchas muchachas también se decantan por esa opción.

La zona de estudio es un elemento vital a la hora de decorar. Deben tener espacio para que se realicen actividades rápidas y cómodas. Los modulares son la mejor alternativa, pues uno solo de ellos puede dar pie a varias cosas como escribir, ver tevé, oír música, navegar por la Red, chatear con los 'panas'… en fin. Ah, la lámpara de corte personal tampoco puede faltar en su habitación.

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